miércoles, 19 de noviembre de 2025
La perseverancia en el seguimiento de Jesucristo a partir de Lc 8,11-15
La predicación catequética enriquece las dimensiones eclesiales y la sinodalidad
La predicación catequética enriquece las dimensiones eclesiales y la sinodalidad
Manuel Tenjo Cogollo1
Corporación Universitaria Minuto de Dios – UNIMINUTO
La predicación kerygmática tiene como contenido el anuncio explícito de Jesucristo muerto y resucitado en quien alcanza la salvación, con una gran diversidad de didácticas orientadas a lograr que las personas se decidan por el Señor Jesús y se vinculen a la comunidad cristiana; sin embargo, en la catequesis, ya sea inicial o de profundización, los recursos didácticos suelen enfocarse en una “mera instrucción” (Ruiz de Gopegui, s.f.), que aporta al adoctrinamiento (Mercado, 2008, p. 22), con el riesgo de generar monotonía; además, no siempre es claro qué se busca aportar en la construcción de la comunidad eclesial, representada por un auditorio un tanto pasivo (Mercado, 2008, p. 13) ante el cual se buscan “recetas validas, uniformes e iguales para todos” (Laboratorio de Catequesis del CELAM, 2021). Al final, la enseñanza catequética se percibe como algo monótono y obligatorio para recibir un sacramento determinado, sin mayores resultados satisfactorios, como ocurre cuando se produce el alejamiento de la Iglesia (Documento de Aparecida, #225); en síntesis, se va perdiendo la fuerza de la eclesialidad, la alegría de la evangelización y los impactos que se esperan en el crecimiento catequético. Teniendo en cuenta los aportes del Centro Fuego Nuevo y del Laboratorio de Catequesis del CELAM, así como la teología de la predicación presentada por Grasso (1966) y Suárez Moreno (2022), se plantea la pregunta: ¿cuáles son los aportes de la predicación catequética que enriquecen la construcción de la Iglesia en su desarrollo sinodal? Para responder a ella es necesario comprender las diferencias y aportes de la predicación kerygmática y la catequética, al mismo tiempo que las dimensiones eclesiales que se desarrollan en los dinamismos de la predicación, para terminar formulando algunas propuestas de acción desde la sinodalidad. Los aportes tienen en cuenta las reflexiones de algunos autores españoles y latinoamericanos en torno a los dinamismos de la catequesis, porque permiten partir de la realidad para reflexionarla y volver a ella con herramientas eficaces para transformarla positivamente.
El artículo describe la predicación en general y se centra en la catequética, avanzando por las riquezas de las dimensiones eclesiales para aportar, desde la construcción sinodal, al fomento de la pasión y el énfasis testimonial en el desarrollo catequético.
Se puede leer el artículo completo en el link:
https://revistas.uft.cl/index.php/rer/article/view/312/335
Acompañamiento a enfermos de difícil cura a partir de Lc 23,39-43
Acompañamiento a enfermos de difícil cura a partir de Lc 23,39-43
Resumen
A partir del análisis de Lc 23,39-43 –donde se observan tres maneras de enfrentar el sufrimiento y la muerte– y del dialogo con algunos autores de bioética se presenta la investigación que apunta a la reflexión sobre el sufrimiento y la muerte, encaminada a ayudar a quienes realizan el seguimiento integral a las personas que viven con enfermedades terminales o de difícil cura. Se une el aporte bíblico con el bioético para generar reflexiones de apoyo y crecimiento en medio de situaciones límite, encaminadas a hacer productivo, con un sentido redentor, el sufrimiento y la muerte.
Se puede leer el artículo completo en el link: https://doi.org/10.11144/javeriana.tx68-186.aedc
jueves, 24 de abril de 2025
DAR TODO POR AMOR
DAR TODO POR AMOR
Manuel Tenjo Cogollo
Email: manueltenjo@yahoo.com
La experiencia más
maravillosa que vive el ser humano es sentirse amado por alguien, especialmente
por una persona que tiene buena fama, reconocimiento y gran valor. La reflexión
de hoy se basa en el amor que Dios Padre nos tiene, sus efectos y la respuesta
que espera de nosotros. Así que, les invito a leer el evangelio de Juan
3,16-18:
Tanto amó Dios al mundo
que entregó a su Hijo único
para que no perezca ninguno de los que creen en él,
sino que tengan vida eterna.
Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al
mundo,
sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado;
el que no cree ya está juzgado,
porque no ha creído en el nombre del
Hijo único de Dios.
1.
Manifestación del amor del Padre
Se suele decir que “obras
son amores y no buenas razones”, de manera que, Dios Padre muestra su amor con
una acción sorprendente que consiste en salir de sí mismo, entregar a su hijo
Jesucristo, darse a conocer de manera humana. El amor de Dios se manifiesta en
tres grandes entregas: la primera es la creación, la segunda es su Hijo único y
la tercera es el Espíritu Santo. Dios Padre manifiesta su amor a sus hijos
dándose, entregándose totalmente, porque esa es su naturaleza. Podemos ver qu
el amor de Dios Padre no tiene límites, pues está dispuesto a desprenderse de
todo lo que tiene para entregarlo a sus hijos. El amor de Dios Padre es
ilimitado, incondicional y absolutamente desprendido.
2.
Efectos del amor divino
El propósito del amor
generoso del Padre es, en primer lugar, que sus hijos sean salvados del pecado
y de la muerte; segundo, no sean juzgados por sus acciones sino por la
misericordia del Padre y, tercero, para que tengan vida eterna, de manera que
puedan vivir plenamente con Él.
El amor de Dios Padre no
juzga al mundo ni tampoco lo condena, pues sus acciones tienen el propósito de
salvar, hacer crecer y conducir a la realización personal, superando las
limitaciones del pecado y de la muerte. De manera que, el amor maravilloso de
Dios muestra a un Padre es está dispuesto a hacer todo lo necesario para que
sus hijos vivan dignamente, superen fácilmente las frustraciones del pecado y
de la muerte para que pasen la eternidad junto a Él.
Dios Padre está dispuesto
a hacer todo lo que sea necesario para que cada hijo se sienta muy amado por
Él, desee vivir en comunión plena y se realicen como seres humanos.
3.
Respuesta que espera el Padre
Ahora bien, la respuesta
que espera el Padre es que sus hijos crean en Él, aceptando a su Hijo único
Jesucristo y vivan cobijados por su amor. Creer no es la condición para que
Dios te ame, pero si es la respuesta que tu Padre espera de ti.
Quien se deja amar por el
Padre creador, recibe regalos maravillosos que lo conducen a vivir de manera
sorprendente, lo que implica confiar totalmente en quien nos brinda la mayor
seguridad del mundo, nuestro Padre que es Dios.
Creer en Dios Padre, que
nos ama infinitamente hasta entregarnos a su Hijo único, consiste en depositar
toda la existencia en Él, fortalecer la relación y desarrollar acciones a amor
a los demás seres humanos. Dios no ama para que aprendamos a amar a los demás.
4.
Conclusiones
Primero debes dejarte amar
por Dios, sentir y vivir su fuerza en su interior, que conduce a fortalecer la
autoestima y a proyectarse en la vida.
En segundo lugar, debes
recibir los regalos que vienen con ese amor: su hijo Jesucristo y el Espíritu
Santo, que nos conducen a vivir como salvados en comunidad.
Por último, somos amados
para amar, pues la fe en Él se manifiesta en que se puede entregar la vida, al
ejemplo de Jesucristo.

